La máscara facial de LED, denominado técnicamente como Terapia Fotodinámica, desarrolla la luz LED y emplea longitudes de onda específicas de baja intensidad para mejorar el aspecto de la piel.

Descubierta y utilizada por la NASA para cicatrizar y curar rápidamente las heridas de los astronautas en el espacio, este tratamiento cuenta con múltiples beneficios. Hoy en Luad te contamos en qué consiste esta técnica y por qué tienes que probarla.

¿Qué es la máscara LED?

La máscara LED es un tratamiento en el que se aplica en la piel del rostro una luz especial. La luz LED está comprendida en un espectro de luz específico para crear diversos efectos en nuestra piel, como el anti envejecimiento.

Los rayos que emiten son beneficiosos para nuestro organismo, porque no tiene rayos U.V. Así, podemos conseguir una piel más joven, sana y radiante. Como hemos mencionado, esta máscara se emplea con longitudes de onda específicas de baja intensidad y los LEDS se programan para que emitan las longitudes de ondas correctas y concretas.

Máscara LED facial

La energía transmitida en forma de luz por los LEDS es muy eficaz para diversos tratamientos, por este motivo su aplicación es múltiple.

La piel tiene la capacidad de absorber esta luz y la utiliza como fuente de energía para estimular la regeneración celular.

Algunas de las ventajas de esta máscara LED son estimular la producción de colágeno, reducir el acné y mitigar tanto la inflamación como la congestión de la piel. Además, como son diodos emisores de luz de baja intensidad, emite energía en forma de luz que estimula los tejidos.

¿Cómo funciona este tratamiento?

Puede parecer extraño que se realice un tratamiento a través de luces, pero en realidad es un procedimiento muy similar al que realizan las plantas con la fotosíntesis. Las plantas transforman la energía solar para alimentarse, crecer y regenerar sus células. Lo mismo ocurre con nuestra piel, ya que a través de los rayos solares nosotros también conseguimos vitamina D, entre otros.

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Gracias a la máscara LED, nuestro rostro es capaz de sintetizar la energía que desprende y ayudar a la piel en la generación de colágeno o a cicatrizar, pero sin sufrir quemaduras o dolor. Este tipo de diodos no calientan ni producen los daños que se asocian a los rayos UVA.

Estimular los tejidos, conseguir una piel sana, rejuvenecida, con un aumento de la luminosidad y de la hidratación, consiguiendo una mayor firmeza y un tono más uniforme son algunos de los muchos beneficios de esta máscara LED.

Es importante que este tratamiento se combine con una buena higiene facial. Así, la piel se prepara para el tratamiento y asegura que la máscara consiga el efecto deseado.

En Luad contamos con un tratamiento doble, de higiene facial + máscara LED, para que consigas un rostro renovado y puedas beneficiarte de todas sus ventajas.

Características del tratamiento

Como hemos mencionado anteriormente, consiste en un tratamiento muy sencillo que no es agresivo para la piel:

  • No es invasivo, no requiere pinchazos
  • No es doloroso
  • No tiene efectos secundarios
  • Se realiza en varias sesiones y los efectos se notan desde la primera sesión
  • Las sesiones tienen una duración de 20 minutos
  • Se puede emplear como tratamiento único o combinado con otros tratamientos de Medicina Estética

¿Qué se consigue con el tratamiento combinado de higiene + máscara LED?

La higiene facial es fundamental tanto para preparar la piel como para eliminar la suciedad y las toxinas que se acumulan en las capas más superficiales de la piel. En Clínica Luad empleamos los mejores productos y tratamientos más seguros, que aseguran una limpieza en profundidad, sin dañar la piel y dejan tu rostro hidratado y luminoso.

Luminosidad en la piel

De esta manera, tras la higiene facial, la piel ya está preparada para la máscara LED. Gracias al color de la luz que se aplica al rostro, se pueden combatir diversos aspectos:

Luz roja: se consigue una mejora de la circulación y estimular la producción de colágeno. Así se retrasa la aparición de flacidez facial y el envejecimiento que conlleva. Además, mejora el tono de la piel gracias a la mejora de la circulación de la sangre.

Luz blanca: activa la producción del colágeno y elastina para dar estructura a la piel y aumentar los fibroblastos, consiguiendo regenerar las pieles más maduras.

Luz azul: aceleran la cicatrización y cierran los poros, controlando de esta manera la secreción de grasa. También produce efectos calmantes, antisépticos y antiinflamatorios que ayudan a relajar a las pieles más sensibles.

Luz amarilla: ayuda con los problemas anteriores porque mejora la circulación y reduce el envejecimiento. Estimula el sistema linfático y nervioso. También atenúa manchas y marcas, proporcionando un aspecto más liso y bonito a la piel.

Luz verde: reduce pequeñas arrugas y cicatriza más rápido, disminuyendo las marcas de acné.

Antes de realizar el tratamiento, se debe realizar un estudio personalizado de la piel y el rostro de cada paciente. Como sabemos, cada persona tiene unas necesidades y problemas distintos. En Luad realizamos un estudio en cada caso para aplicar tanto el tratamiento de higiene facial como de máscara LED que más se adapte a ti.

Si todavía tienes dudas acerca de este tratamiento o deseas realizarte uno, contacta con nosotros. Te atenderemos encantados.