Es normal que, con el paso de los años, aparezcan líneas de expresión y arrugas en nuestra piel. El sol, el frío, el estrés, o incluso un mal hábito de limpieza facial hacen que nuestra piel sufra las consecuencias.

En Luad tenemos diversos tratamientos medico-estéticos para que tu piel tenga un aspecto sin imperfecciones ni arrugas. Queremos que nuestros pacientes se sientan bien consigo mismos. Quizá uno de los aspectos que crea más rechazo a la hora de realizar tratamientos estéticos es la cirugía.

Por eso, en nuestras clínicas contamos con tratamientos rejuvenecedores sin necesidad de pasar por quirófano. En concreto, uno de ellos es la radiofrecuencia. Hoy, explicaremos en qué consiste este tratamiento y por qué es beneficioso para nuestra piel.

Tratamiento facial con radiofrecuencia

La radiofrecuencia facial es un tipo de tratamiento rejuvenecedor del rostro, sin necesidad de cirugía. Gracias a él, conseguiremos un efecto lifting en nuestra piel, pero sin tener que pasar por quirófano.

Para ser más concretos, la radiofrecuencia facial es muy eficaz para tensar la piel, ya que se emplea una corriente eléctrica alterna. Es decir, se genera un tipo de energía que eleva la temperatura de los tejidos y así conseguiremos una piel más tersa.

El tratamiento en sí, consiste en aplicar calor sobre la piel. Así, con el aumento de la temperatura, se crea una resistencia en el interior de los tejidos. De esta manera, las células que producen colágeno reactivan sus funciones, creando colágeno nuevo y consiguiendo así firmeza y elasticidad en la piel.

Por tanto, con la radiofrecuencia facial, nuestra piel será más firme y desaparecerán tanto la flacidez como la celulitis, ya que reduce el volumen y contorno de las zonas que se tratan.

Beneficios de la radiofrecuencia facial

Además de la producción de colágeno, esta técnica ofrece otros beneficios:

  • Reafirma y tensa las fibras de la piel
  • Produce vasodilatación, mejorando la piel, el metabolismo celular, y aumentando la oxigenación del tejido sobre el que se aplica.
  • Mejora la vascularización, favoreciendo el drenaje linfático. Acelera el metabolismo de las células grasas, disminuyendo así los adipocitos y los nódulos de celulitis.

A corto plazo, con la radiofrecuencia facial, conseguimos que la calidad de la piel mejore gracias a estos tres aspectos que acabamos de mencionar. Y, a largo plazo, conseguimos firmeza gracias a la estimulación y formación de colágeno nuevo.

Como ya hemos comentado, se puede emplear para combatir la flacidez, pero no sólo en la cara. También se puede emplear en otras zonas como brazos, glúteos, piernas o andomen.

Es importante que, para recibir este tratamiento, acudamos a un centro de medicina estética que cuente con profesionales a la hora de realizarlo.

Peeling químico + radiofrecuencia

Además, es muy importante asistir con la piel limpia, sin ningún rastro de cosmético o cualquier otro producto.

La radiofrecuencia, en concreto la facial, es la mejor alternativa no quirúrgica para solucionar problemas de flacidez o arrugas. Algunos de sus resultados son:

  • Luminosidad, elasticidad y firmeza de la piel
  • Mirada rejuvenecida gracias a la contracción del óvalo facial
  • Disminución de los pliegues en mejillas gracias a que el surco nasogeniano se suaviza
  • Reducción de papada y acentuación de pómulos
  • Definición del óvalo facial

Preguntas frecuentes

¿La radiofrecuencia facial es dolorosa?

No, ninguna capa de la piel sufre ninguna molestia ni alteración. Tanto nuestra dermis, como epidermis, están protegidas por un sistema de enfriamiento que proporcionan los dispositivos de radiofrecuencia. Por lo tanto, no provoca dolor.

Algunos pacientes pueden sentir una sensación de calor, pero se alivia en pocos minutos. Aunque, el umbral del dolor es distinto según cada persona, y la piel varía también en todos los casos. Por lo que, en el caso de que apareciera algún tipo de molestia, se puede aplicar una crema anestésica tópica que alivie esta ligera molestia.

¿Tiene efectos secundarios?

Los únicos efectos secundarios que pueden aparecer son el enrojecimiento o ligera inflamación, pero no es la misma en todos los casos, ya que depende directamente del envejecimiento de cada tipo de piel.

Este enrojecimiento en la zona de aplicación, en el caso en el que surja, desaparecerá al cabo de unas horas.

¿Se necesita un tiempo de recuperación?

Tras la sesión de radiofrecuencia, no necesitamos ningún tipo de recuperación, podemos seguir con nuestra vida normal. Es decir, no se necesita ningún tipo de cuidado especial  después del tratamiento.

El único aspecto que deberíamos tener en cuenta es que, para prevenir, se aconseja evitar las fuentes de calor o exponernos directamente al sol en las horas siguientes a su realización.

¿Se puede combinar con otras técnicas?

La respuesta es rotunda, ¡sí! De hecho, combinar la radiofrecuencia con otras técnicas (botox, peelings), pueden incluso perfeccionar el resultado final del tratamiento.

¿Cuándo se empiezan a mostrar los resultados?

Es a partir de la segunda sesión cuando empezaremos a encontrar señales de mejora en nuestra piel. Aunque, para que sea evidente y apreciar la contracción de la piel y un resultado definitivo, necesitaremos entre cuatro y ocho sesiones, dependiendo de la zona y los problemas a tratar.

¿Y los efectos, cuánto duran?

Como ya hemos explicado, la radiofrecuencia produce la reafirmación del colágeno. Y este nuevo colágeno permanecerá en nuestra piel, como mínimo, durante dos años.

Aunque, si quieres mantener o conservar de manera óptima el tejido de la piel, es recomendable realizar una o dos sesiones de mantenimiento al año.

En Luad contamos con profesionales expertos en tratamientos médico-estéticos. Contacta con nosotros o ven a visitarnos si tienes alguna duda, estaremos encantados de asesorarte.