Muchas personas no se atreven a emplear cabinas de rayos uva por la falta de información que hay en nuestra sociedad sobre el proceso, los riesgos y las precauciones que se deben tomar para evitar posibles problemas.

Es fundamental que, antes de usarlos, nos informemos leyendo sobre ello para ser conscientes de en qué consisten estas cabinas. Por eso, desde Luad, queremos darte toda la información acerca de este proceso de bronceado que tanto desconcierto causa.

El sol tiene muchos beneficios… si lo tomas con precaución

Es habitual que antes del verano se quiera asistir a un par de sesiones de rayos Uva para conseguir un tono bronceado. La radiación ultravioleta es de mayor frecuencia y cuenta con una mayor energía. Podemos distinguir entre tres tipos distintos de rayos ultravioleta:

  • Ultravioletas A: tienen una longitud de onda 315-390 nm y son los que empleamos para broncearnos en las cabinas.
  • Ultravioletas B: con longitud de onda entre 280-315nm.
  • Ultravioletas C: con longitud de onda entre 205-208nm.

 

Cuanta menos longitud de onda, menos penetración en la piel y por tanto más perjudicial es para la salud. Los rayos UVA son los rayos que cuentan con más capacidad de penetración en la piel, porque llegan hasta la capa basal de la epidermis.

Aunque los más perjudiciales son los UVB, lo cierto es que los UVA también pueden producir alteraciones si no se toman en las condiciones adecuadas y con la protección necesarias.

Recuerda que si eres menor de 25 años, no es recomendable acudir a cabinas de bronceado.

Para asistir a las sesiones de rayos UVA sin ningún riesgo, es necesario tener en cuenta una serie de normas de seguridad para tomarlos:

  • Si usas lentillas, deberás quitártelas antes de entrar
  • Entra sin objetos metálicos como anillos, cadenas, etc.
  • Cubre tu pelo si está teñido o decolorado
  • Cubre las manchas de pigmentación antes de entrar a la cabina
  • Protege tus ojos con gafas adecuadas
  • Entra con la piel libre de cremas, perfumes y desodorantes

Es importante espaciar las sesiones. Al principio será necesario realizarlas cada cinco días, y cuando vayas cogiendo color podrás asistir en un espacio de tiempo más corto. Recuerda que siempre tendrá que pasar 48h como mínimo para darte la siguiente sesión.

Investiga tu tipo de piel

Antes de tomar el sol, ya sea en cabina como en cualquier otro lugar, es necesario saber que tipo de piel tenemos. Como es obvio, no responde igual una persona que tenga pelo y ojos oscuros, que pigmenta fácilmente con el sol, que aquellas personas de piel clara, ojos azules y pelo rubio.

Si no tenemos en cuenta esto, y no te informan debidamente en tu centro, provocarás un envejecimiento cutáneo precoz y podrán aparecer lesiones precancerosas y cáncer cutáneo como melanoma o carcinoma basocelular y espinocelular.

Pedir cita ya

Aunque la radiación ultravioleta también se emplea también en dermatología para tratar y controlar distintas afecciones cutáneas como psoriasis, dermatitis atópica o algunos linfomas cutáneos. Pero es muy necesario respetar los tiempos, las exposiciones y protegernos con un fotoprotector solar.

Los rayos UVA no son perjudiciales, si se toman de manera adecuada

Un aspecto importante que debes saber es que existen zonas más sensibles a la exposición. Tanto la cara como el área genital son más sensibles a este tipo de exposición, por lo que deberemos protegernos bien cuando queramos tomar el sol.

Contraindicaciones de las cabinas de bronceado

No todo el mundo puede asistir a sesiones de rayos UVA en cabinas. Antes de someterte a cualquier bronceado con cabina, es necesario que sepas quiénes no pueden introducirse en las cabinas:

  • Personas de piel sensible y poco pigmentada
  • Personas sometidas a tratamientos con sustancias fotosensibilizantes
  • Personas que sufran procesos dermatológicos como dermatitis generalizada o fotodermatosis
  • En caso de manchas pigmentarias de gran extensión
  • Cuando se tengan enfermedades que se puedan activar con los rayos como la tuberculosis, las úlceras gástricas, patologías hepáticas, cardiopatías graves, alteraciones endocrinas, problemas vasculares como varices, etc.

Recuerda contactar primero con un centro especializado en el que puedan informarte sobre tu piel y el tratamiento.

Cómo conseguir mejores resultados

Para activar el bronceado de manera más rápida y sea duradero, es recomendable añadir a la dieta diaria alimentos que contengan beta-carotenos. Así, además de protegernos la piel, nos ayudarán a potenciar el bronceado.

Cherry tomatoes, carrots, lettuce, and vegetables in a pile

Los alimentos que contienen este compuesto suelen contar con tonalidades entre naranja y rojo. Por ejemplo, la zanahoria, el tomate, la sandía, el pomelo, el melocotón o el pimiento rojo, entre otros.

Para poder broncearnos más rápido y de manera uniforme, es necesario realizar previamente una exfoliación completa de nuestro cuerpo.

Recomendamos hacer un uso responsable con las cabinas de rayos UVA, y no darse más de 10 sesiones por año

Para que el bronceado dure más, será necesario hidratarlo diariamente.

Si todavía tienes más dudas acerca de este procedimiento, no dudes en contactar con nosotros. En Luad somos expertos en medico-estética y estaremos encantados de resolver todas tus dudas sin ningún compromiso.